25/01/12

PUENTE Q'ESWACHAKA

Renovación anual del puente colgante Q’eswachaka:
Conocimientos ancestrales, técnicas precolombinas y rituales colectivos


Miguel Ángel Hernández Macedo

Durante la época prehispánica, la región central andina fue escenario del desarrollo de sucesivas civilizaciones que fueron acumulando los conocimientos de sus antecesoras. A lo largo de varios milenios, las poblaciones que habitaron este espacio fueron creando y perfeccionando tecnologías de control sobre la naturaleza y sistemas de organización social para afianzar su supervivencia e impulsar su bienestar material y espiritual. La diversidad resultante de esta interacción de las sociedades con la naturaleza significó también la creación de tipos particulares de ordenamiento social, organización política y estrategias económicas que las sustentaran para una mejor adaptación al entorno mediante la optimización de los recursos de su medio. Se produjo así el surgimiento y apogeo de grandes señoríos e imperios que controlaban y hacían productivas extensas áreas de múltiple y compleja geografía y de grandes variedades climáticas.


Parte medular del esfuerzo por administrar este vasto territorio y sus recursos fue el desarrollo de un sistema vial cuyo diseño y extensión respondía a la amplitud geográfica de los Estados, expandiéndose en función al crecimiento de los espacios asimilados por éstos. Es así que hasta ahora se puede apreciar importantes remanentes de una compleja red de caminos que se prolongaron a lo largo de miles de kilómetros. El reto de interconectar los territorios andinos fue mayor que el enfrentado en otras partes del mundo, dado que se debía atravesar un espacio en extremo accidentado por las características montañosas de los Andes. Durante el último Estado originario, llamado Tawantinsuyo y bajo el control de los incas, la inmensa trama de caminos se consolida en función de las lógicas económicas y estrategias políticas de sus gobernantes para articular una gran variedad de culturas y poblaciones. Este camino principal andino, llamado Qhapaq Ñan (qhapaq = grande, ñan = camino), incluyendo sus redes secundarias y tramos locales, llegó así a tener una extensión que superaba los 30,000 kilómetros al momento de la Conquista, atravesando el actual territorio de tres países, Ecuador, Perú, Bolivia, y llegando a penetrar otros tres más: Colombia Chile y Argentina.

Formando parte del Qhapaq Ñan se podían apreciar sofisticadas construcciones: vías empedradas de curso plano y también escalonado, reservorios, depósitos de víveres y suministros, así como puestos de vigilancia y fortificaciones. Entre las soluciones técnicas que se emplearon para sortear un paisaje tan accidentado como el andino, una de las más interesantes la constituye los dispositivos para atravesar los cursos de agua, así como para remontar quebradas y de este modo acortar los recorridos: los puentes, hechos de diversos materiales, como piedra, madera, y fibra vegetal, y adecuaciones técnicas, según fueran utilizados para atravesar los caudalosos ríos o los profundos cañones existentes en los Andes. Así, se construyó desde puentes firmes de piedra hasta puentes colgantes de fibra vegetal. Dada la antigüedad de su continuado uso, así como la utilidad de este recurso vial ante la falta de alternativas modernas, muchos de los conocimientos sobre la construcción y preservación de su infraestructura se han mantenido hasta la actualidad en la memoria de diversas comunidades y pueblos aledaños a su emplazamiento.

Hay algunos casos en que se sigue incluso construyendo estos puentes, y no por motivos de necesidad en tanto ya hay alternativas modernas para cruzar los ríos, sino por motivaciones simbólicas, culturales, y de mantención de la identidad colectiva. En este documental preparado por la Dirección de Patrimonio Inmaterial Contemporáneo, hemos querido registrar un caso especial al respecto. Se trata del puente colgante llamado Q’eswachaka o “puente de sogas” (q’eswa = soga, chaka = puente), el cual forma parte de un tramo secundario del Qhapaq Ñan, en la ruta entre Cusco y Apurímac. Este puente se encuentra en las alturas de la región Cusco, en la provincia de Canas, distrito de Quehue. Es el único puente colgante cuyo tradicional proceso de reposición anual se ha mantenido constante desde hace por lo menos 600 años, fabricado enteramente a mano, en una faena colectiva por comuneros de la localidad, y a partir de fibras vegetales de origen local.

El Q’eswachaka está ubicado sobre un tramo del río Apurímac, cuyo lecho en este lugar está a una altitud aproximada de 3,700 metros sobre el nivel del mar, teniendo este puente colgante una extensión de 28 metros y un tablero de 1.20 metros de ancho, y se ancla en grandes bases de piedra que se yerguen en cada extremo de la quebrada. La segunda semana de junio de cada año, cerca de mil personas de las comunidades campesinas contiguas al puente (Huinchiri, Chaupibanda, Choccayhua, y Ccollana Quehue) se reúnen con el propósito de reponerlo, construyendo todo un puente nuevo y desechando el del año anterior. El puente nuevo conserva las características del anterior, usando los mismos materiales y técnicas especializadas, y estando la organización colectiva de la construcción a cargo de expertos del lugar quienes reciben de sus padres y transmiten generacionalmente, desde tiempos inmemoriales y al interior de un solo linaje familiar, el conocimiento especializado y las tradicionales técnicas para su construcción.

Antiguamente el puente Q’eswachaka era el único medio de comunicación entre las comunidades vecinas y su buen estado de conservación era crucial para su estilo de vida. A pesar de que en la actualidad su utilidad como vía de paso sea relativa, su renovación anual es un evento significativo que involucra a todas las familias de las comunidades referidas. Esta renovación se realiza bajo la modalidad de la mink’a o minga, una forma andina de trabajo colectivo no remunerado que tiene como finalidad obtener beneficios comunes. Desde tiempos remotos, muchas de las actividades productivas que se realizan en los Andes se basan en este antiguo sistema de reciprocidad. Entre otras actividades, la min’ka se emplea en la cosecha de papas y maíz, en la limpieza de canales de irrigación o en el techado de alguna iglesia o casa, cuando es necesaria una gran cantidad de mano de obra.

Para el caso de la renovación del puente Q'eswachaka, cada familia de la comunidades aledañas tiene la obligación de fabricar una larga soga hecha de una fibra vegetal llamada q’oya (Festuca dolichophylla), una gramínea de altura de la misma familia de plantas que el ichu o icho, y que crece en zonas húmedas de las punas. Los comuneros van en búsqueda de este tipo particular de paja, ya sea de forma individual, familiar o grupal, y cada año los comuneros deben recorrer distancias cada vez más extensas para encontrar esta resistente materia prima, ya que al parecer está tendiendo a escasear en la zona.

Antes del segado de la q’oya, los comuneros se reúnen para acullicar (chacchar) hojas de coca, como preludio a toda actividad a realizarse durante el día. Se trata de un momento íntimo en el que se conversa y se comparten experiencias y anécdotas, además de ofrecer frutos de su trabajo a los apus o entidades tutelares de los Andes. Después de ser cortada, la q’oya es envuelta en grandes atados y llevada por los comuneros sobre sus espaldas hacia las casas, donde es dejada afuera para secarse al sol durante todo un día. Al comenzar el siguiente día, luego del acullicado, los manojos de paja son chancados con piedras, adquiriendo la flexibilidad necesaria para la confección de largas soguillas sin perder resistencia ni flexibilidad. Una vez mullida, la paja se remoja en agua y está lista para convertirse en q’eswa, una soguilla que es el insumo principal para la construcción del puente colgante y de la cual obtiene su nombre.

Cada familia está comprometida a proporcionar una q’eswa de 40 brazadas de largo (alrededor de 70 metros), por lo que el trabajo de fabricarla puede tomar varios días. Las fibras de q‘oya son torcidas y trenzadas entre sí utilizando las manos, una técnica que no ha variado en cientos de años y que los comuneros transmiten de generación en generación mediante la participación de los niños en esta actividad. A medida que su tamaño crece, las q’eswas son estiradas para comprobar su firmeza, pues la fortaleza del puente depende de la elaboración adecuada de estas soguillas. En algunos casos este trabajo es realizado de forma grupal, acompañado de conversaciones y risas entre los comuneros y sus familias, compartiendo también viandas e incluso una tradicional watia, comida a base de tubérculos cocidos en un improvisado horno de tierra, muy popular en las comunidades de altura. Una vez terminada la faena, las soguillas se enrollan y se guardan hasta el primer día de actividades para la construcción del nuevo puente.

Primer día de construcción: Encuentro de comuneros y fabricación de las grandes sogas

Durante el Tawantinsuyo, el mantenimiento y renovación de los caminos y puentes se encontraba a cargo de las poblaciones circundantes, las que cumplían dicha labor organizadas en faenas comunales con alto contenido de ritualidad y donde reafirmaban sus vínculos de solidaridad y pertenencia. Esta tradición se ha mantenido en la zona de Quehue a pesar del paso del tiempo, así como la práctica de realizar actos festivos y rituales en cada etapa de la reconstrucción anual del Q’eswachaka.

La reposición del puente se empieza un jueves y culmina el sábado de la misma semana. Antes de iniciar cualquier labor, y como es usual en las poblaciones alto-andinas, se practica un ritual ancestral con el propósito de rendir culto a las antiguas entidades tutelares de la zona. Un oficiante, llamado paqo, realiza una ceremonia a la Pachamama o madre tierra en una mesa ritual, donde simbólicamente le entrega una serie de productos de alta carga simbólica como ofrenda. Asimismo, durante este ritual el paqo se dirige a los apus locales, montañas tutelares sagradas, solicitando permiso para el trabajo, así como protección para los comuneros que participarán en la faena, la construcción adecuada del puente y su feliz culminación.

Los principales productos en la mesa ritual son hojas de coca, mazorcas y granos de maíz, vino servido en un vaso de madera tradicional o qero, cigarrillos, un feto de llama y varios huevos de gallina. Esta mesa se despliega en una de las orillas del puente y se mantiene durante toda la jornada y a lo largo de los tres días que dura la renovación. Un poblador local, don Cayetano Cañahuiri, es en la actualidad el único paqo autorizado para realizar el ritual pues, además de ser comunero de Huinchiri, heredó esta función de su padre. El paqo cuenta con ayudantes quienes cerca de la mesa de ofrendas encienden una fogata hecha a partir de bosta y paja, donde los productos ofrendados se quemarán paulatinamente a manera de regalo a la Pachamama y a los apus. Ellos explican que la fogata es la boca de la madre tierra y que, por medio del humo de la hoguera, las montañas reciben y consumen los productos ofrendados.

Mientras tanto, los miembros de las cuatro comunidades participantes se distribuyen en ambas márgenes del río, donde las autoridades comunales verifican la entrega de una q’eswa por cada comunero en representación de su familia. Hacia el mediodía, comienza la labor de estirar y entrelazar las soguillas para formar con ellas sogas medianas llamadas q’eswaskas. Sólo los hombres participan en esta labor, dado lo reducido del espacio, mientras que las mujeres y los niños se ubican en los alrededores fabricando más q’eswas que servirán luego para completar las demás sogas empleadas en el puente. Las q’eswas son extendidas sobre el suelo en grupos de treinta aproximadamente, se amarran en un extremo y se giran tirando de los extremos para entrelazarlas formando sogas de mediano grosor. Esta labor es acompañada de la algazara de los comuneros, ya que al estirar las q’eswaskas se da una suerte de competencia de fuerza. Al grito de “¡chutay!” (¡tiren!), las sogas son estiradas lo más posible para asegurarse de que, luego de colocadas en el puente, no cedan ante la presión del peso que soportarán.

Los comuneros fabrican en total catorce sogas medianas o q’eswaskas. Una vez completadas, se toman tres de ellas y se trenzan formando sogas más gruesas llamadas duros o turus. Empezando por uno de los extremos de la soga, uno de los comuneros realiza esta labor utilizando manos y pies, y otros van tomando su lugar cuando el primero se cansa, y proceden así hasta llegar al otro extremo. Se fabrica en total cuatro grandes duros que compondrán el tablero del Q’eswachaka. Por otro lado, con dos q’eswaskas entrelazadas se forman unas sogas grandes llamadas maki (“mano” en quechua). Las makis se usan como pasamanos y baranda del puente. Una vez hechas las makis y los duros, éstos también son estirados a manera de competencia por grupos de comuneros tirando de los extremos.

Las comunidades participantes se reparten esta labor, de modo que la de Collana Quehue fabrica un duro y un maki, la de Huinchiri fabrica dos duros, la de Chaupibanda fabrica un duro y un maki, y la de Choccayhua se encarga de elaborar la cubierta del puente y proporciona los cayapos, varas de madera que sirven para estabilizar el tablero del puente. Al finalizar el día, las grandes y pesadas sogas son llevadas en hombros por varios comuneros a la orilla del puente antiguo y dejadas ahí durante toda la noche.

Segundo día: botada del puente viejo e instalación de la estructura básica del nuevo

En la mañana del segundo día, el paqo dispone nuevamente la mesa de ofrendas, y algunas veces sacrifica un animal mediano, como una oveja. Algunos comuneros entregan uno que otro producto como ofrenda, como cigarrillos o bebidas, para que el oficiante interceda a favor de ellos durante la ceremonia propiciatoria. Luego de recibir la autorización de la Pachamama y de los apus, comienza la labor instalación de los duros y los makis elaborados el día anterior. Llegado este momento, uno de los comuneros atraviesa el puente viejo con una larguísima q’eswa atada a la cintura, soguilla que servirá para trasladar insumos de una orilla a otra cuando el puente viejo sea botado, y para transportar una cuerda muy resistente que permitirá acarrear los extremos de los duros y de los makis. Cuando ya se ha establecido una vía segura de traslado entre ambas orillas, el puente del año anterior se corta y se deja caer sobre el río Apurímac.

Es necesaria la fuerza de muchos comuneros para atar adecuadamente las grandes sogas en los estribos de cantería del puente, y algunos comuneros mayores suelen guiar el trabajo de los jóvenes, transmitiendo sus conocimientos a los menores. Al mediodía se hace un descanso y se comparte las viandas traídas. Mientras tanto, y como parte de la división de labores, los pobladores de Choccayhua se reúnen en una zona alta de la quebrada para fabricar un tapete que cubrirá el piso del puente. Para esto tradicionalmente utilizan ramas y hojas de árboles del lugar, las que son unidas cuidadosamente usando también q’eswas. La elaboración de este largo tapete toma todo el día y, al culminar su elaboración, éste es enrollado y trasladado cerca al puente, para ser colocado sobre el mismo al finalizar la tercera jornada. Hacia el final de la tarde del segundo día, los duros y los makis están ya firmemente sujetos a los estribos del puente y los comuneros se retiran a sus hogares para reponerse de la intensa jornada.

Tercer día: Los chakaruwaq tejen el puente

Victoriano Arizapana Huayhua y Eleuterio Callo Tapia son comuneros de Huinchiri. Ambos son portadores de los saberes técnicos especializados para el tejido del puente, conocimientos tradicionales que se han venido transmitiendo hasta nuestros días a través de muchas generaciones. Así, a los catorce años de edad, don Victoriano aprendió de su padre los secretos del tejido y, siguiendo la tradición, sólo puede transmitir estos conocimientos en el seno de su familia. Estos especialistas son conocidos como chakaruwaq o “hacedor de puentes”, y su labor ya había empezado desde el primer día de la reposición anual, dirigiendo con atención cada una de las acciones de los comuneros, y ayudando, en caso sea necesario, en la fabricación de los duros o en el amarre de las sogas a las estructuras de piedra.

En este tercer día de construcción, los chakaruwaq se reúnen temprano en la mesa de pago ritual y, luego de recibir a través del paqo el necesario permiso de la pachamama y de los apus, empiezan la delicada y arriesgada tarea de tejer el tablero del puente, uniéndolo con q’eswas a las barandas o pasamanos (makis). Luego de comprobar la firmeza de la estructura de sogas colocada el día anterior, el maestro Arizapana se sienta sobre la base del puente e inicia el tejido, apoyado por dos ayudantes quienes le van suministrando ya sea q’eswas o cayapos. Los cayapos, que como se ha dicho son largas varas de madera, se usan como travesaños del piso del puente y son colocados por los chakaruwaq cada cierto tramo del tablero.

Don Victoriano empieza la confección de la cubierta desde una de las orillas, mientras que don Eleuterio hace lo propio desde la orilla opuesta. Luego de varias horas, ambos maestros se encuentran al medio del puente, a una altura de aproximadamente quince metros sobre el lecho del río. Cuentan los lugareños que antes no había dos sino un solo tejedor de puentes, quien debía trabajar hasta el anochecer. En la actualidad, ambos tejedores complementan su labor y culminan su labor hacia la mitad de la tarde. Cuando se termina con la faena, los chakaruwaq se ponen de pie y gritan “¡haylli!”, expresión quechua de triunfo o victoria, retirándose luego para que un grupo de comuneros pueda extender, sobre el tablero del puente, el tapete de ramas y hojas preparado con anterioridad. En los extremos del nuevo puente esperan las autoridades o personajes principales quienes serán los primeros en atravesar el renovado Q’eswachaka. La reposición del Q’eswachaka culmina entre aplausos y felicitaciones. Al día siguiente se realiza un festival con bailes tradicionales de la región, donde hombres, mujeres y niños de todo el distrito de Quehue disfrutan de la música y de la comida local.


Investigación realizada por Miguel Ángel Hernández Macedo, antropólogo de la Dirección de Patrimonio Inmaterial Contemporáneo del Ministerio de Cultura, con la colaboración de la Dirección Regional de Cultura del Cusco, liderada por la antropóloga Ingrid Huamaní. El artículo fue editado por José Antonio Lloréns.

10/12/11

LA COMUNIDAD DE HUANCAS SE PRESENTA EN RURAQ MAKI 2011 (MUSEO DE LA NACIÓN, 2011)

Comunidad de Huancas



Huanca es tierra de mujeres alfareras. Desde 1861 es distrito de la provincia de Chachapoyas, en la región Amazonas. Se ubica a diez kilómetros al norte de Chachapoyas, a una altitud de 2558 msnm. Se cuenta que esta comunidad es descendiente de la nación Huanca o Huancamayo que se desarrolló en la actual región Junín y se expandió a Chachapoyas.



La alfarería de Huancas está hecha de arcilla amarilla mezclada con piedra molida y agua, es modelada a mano y decorada con relieves e incisiones y tinte rojo, con motivos sencillos de sogas y grecas. Los motivos decorativos como las soguillas aplicadas en cuerpos y asas se denominan torcidos o kimpos, a los motivos incisos de puntos o zigzags los llaman picaditos o kinguitos. La cocción se hace en un horno abierto denominado cusana. producen una diversidad de objetos como ollas, tiestos para tostar granos, cántaros para almacenar agua y la chicha denominados chochos, jarras o frasqueras para servir bebidas; además de floreros, jarrones, candeleros y sahumerios que tienen fines ornamentales o rituales. Estos objetos de textura porosa constituyen testimonio contemporáneo de una cultura ancestral"


La comunidad de Huancas se presenta en Ruraq Maki 2011 hasta el 18 de diciembre, Museo de la Nación (Av. Javier Prado Este 2465, San Borja, Lima. Exposición-venta organizada por el Museo Nacional de la Cultura Peruana.


Fuente:
Catálogo Ruraq Maki 2011. Ministerio de Cultura. Lima, 2011.

LA ASOCIACIÓN FAMILIA KOLPING VIRGEN DE NATIVIDAD SE PRESENTA EN RURAQ MAKI 2011 (MUSEO DE LA NACIÓN, LIMA)



Asociación Familia Kolping

Virgen de Natividad




"El distrito de Tingo es uno de los veintitrés distritos de la provincia de Luya, en Amazonas, es en este distrito que se encuentra el monumento arqueológico de Kuélap. Las mujers de Tingo son diestras tejedoras en telar de cintura y elaboran, con esta técnica ancestral, singulares piezas de su indumentaria tradicional. Ellas, gracias a la cercanía de tingo con el monumento, han encontrado un nuevo mercado para sus productos textiles en los visitantes al sitio arqueológico y, por ello, han ampliado su espectro de producción a prendas de uso más universal. El Ministerio de Agricultura, mediante el Proyecto Sierra Norte, les ha permitido fortalecer sus capacidades productivas para enfrentar sus nuevos emprendimientos"




Jirón 2 de enero s/n

Nuevo Tingo, Luya, Amazonas

Teléfono 99196 4449



La Asociación estará en Ruraq Maki 2011 hasta el 18 de diciembre, Museo de la Nación (Av. Javier Prado Este 2465, San Borja, Lima. Exposición-venta organizada por el Museo Nacional de la Cultura Peruana.



Fuente:

Catálogo Ruraq Maki 2011. Ministerio de Cultura. Lima, 2011.

08/12/11

IRMA POMA CANCHUMANI Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

Irma Poma Canchumani documenta

sobre los cambios climáticos

Huancayo - Junín, Perú







CONVERSACIONES CON LA MADRE TIERRA

MAMERTO SÁNCHEZ CÁRDENAS SE PRESENTA EN RURAQ MAKI 2011 (MUSEO DE LA NACIÓN, LIMA)


Mamerto Sánchez Cárdenas

Proviene de una estirpe de ceramistas cuyo orígen se funde entre el mito, la leyenda y la tradición de su pueblo Quinua, Ayacucho. su abuelo, Francisco Sánchez aprendió el oficio de la cerámica en las cataratas de la puna gracias al Apu wamani quien le abrió los ojos para ver las formas y trasferirlas al barro, él transmitió sus saberes a su hijo Santos y éste al travieso Mamerto, quei ahor es el más reconocido de los ceramistas de Quinua, pues ostenta el Título de Gran Maestro de la Artesanía Peruana, además de otras distinciones tanto a nivel nacional como internacional. Ha destacado también, en el año 20110, como ganador del certamen Inmigración y cultura en un mundo globalizado, desarrollado por la Organización de Estados Americanos.



Don Mamerto permanece fiel a sus formas y técnicas tradicionales por respeto a sus ancestros y a la fuerza creadora de su pueblo. El repertorio de su obra artística se compone de iglesias de techo protectoras del hogar; animales propiciadoras de la abundancia como toritos, tarucas, venados, ovejas; criaturas míticas como sirenas, jarkachas y ukumaris; personajes icónicos como los chunchos, músicos y cocineras; utensilios de uso cotidiano y juguetes. Si bien es cierto que la modernidad y el mercado le exigen creatividad, él se adhiere a su marco cultural tradicional para realizar sus innovaciones"

Jirón sucre s/n Quinua - Ayacucho
Teléfono (066)529057

Calle El Olivar Mz. G, lote 17, Ate - Vitarte - Lima
Teléfono 583-3084


Mamerto Sánchez Cárdenas está en Ruraq Maki 2011. Exposición venta en el Museo de la Nación (av. Javier Prado Este 2465, San Borja, Lima). Actividad organizada por el Museo Nacional de la Cultura Peruana.

Fuente:
Catálogo Ruraq maki 2011. Ministerio de Cultura. Lima 2011.

TEÓFILO ARAUJO CHOQUE SE PRESENTA EN RURAQ MAKI 2011 (MUSEO DE LA NACIÓN, LIMA)





Teófilo Araujo Choque

"Nació en Ayacucho en 1941, ciudad floreciente en el arte popular, en la cual la hojalatería gozaba de amplia aceptación y era ejercida por destacados maestros como Julián Saturnino Rivera, Pedro Vilchez y Antonio Prada. Influenciado por ellos es que, desde los 20 años de edad, don Teóficolo empezó a cortar, forjar, cincelar, repujar, calar y modelar la hojalata para producir objetos utilitarios.







En la década de 1990, ante la crisis comercial que sufrió la hojalatería por el embate de los objetos industriales de plástico, el maestro Araujo se vio impulsado a innovar su propia línea de trabajo. Hoy elabora productos con fuerte carga decorativa en base a una gama cromática similar a la empleada en los retablos. Así, su producción consta de candelabros, faroles, cruces de la Pasión, gallos, mariposas, árboles de la vida, entre otros. Sus esfuerzos creativos y su labor promotora le valieron, en el año de 2009, ser doblemente reconocido. El Ministerio de Cultura lo distinguió como Personalidad Meritoria de la Cultura Peruana y luego la Municipalidad Provincial de Huamanga, lo nombró como Embajador de Arte Popular y la Artesanía Peruana"




Jr. Las Dalias, Barrio Miraflores


San Juan Bautista - Ayacucho


Teléfono (066) 312084






Lucy Araujo Ayala hija de Teófilo Araujo Choque representa a su padre en Ruraq Maki 2011 Exposición venta en el Museo de la Nación (av. Javier Prado Este 2465, San Borja, Lima). Actividad organizada por el Museo Nacional de la Cultura Peruana.




Fuente:

Catálogo Ruraq maki 2011. Ministerio de Cultura. Lima 2011.


07/12/11

IRMA POMA CANCHUMANI SE PRESENTA EN RURAQ MAKI 2011 (MUSEO DE LA NACIÓN, LIMA - PERÚ)



Irma Poma Canchumani




"Cochas Grande y Cochas Chico son dos pueblos a pocos kilómetros de Huancayo que, desde principios del siglo XX, constituyen un prolífico emporio de artesanos y artistas tradicionales dedicados al burilado del mate. La familia Poma, desde su quehacer cultural, expresa la memoria colectiva huancaína.

Doña Irma destaca en este universo porque su ámbito narrativo trasciende el costumbrismo. Ella se interesa por estudiar y narrar en sus piezas fenómenos como el cambio climático y sus repercusiones en la vida del campesino de la región así com diversos aspectos de la cultura universal. En el año 2055, a proòsito del cuatricentenario de la obra don Quijote de la Mancha, Irma Poma ganó un concurso organizado por el Ministerio de Educación con un mate que resumía la historia del mítico personaje en un mate con 38 hermosas escenas buriladas"



Av. Huancayo nº 714, Cochas Grande
El Tambo, Huancayo - Junín
Teléfono 9903-90390

Ruraq Maki 2011, del 8 al 18 de diciembre, de 9 am a 6 pm.
Organizado por el Museo Nacional de la Cultura Peruana.

Fuente:
Catálogo Ruraq Maki 2011. Ministerio de Cultura. Lima, 2011.

TIMOTEO CCARITA SACACA SE PRESENTA EN RURAQ MAKI 2011 (MUSEO DE LA NACIÓN, LIMA - PERÚ)




Timoteo Ccarita Sacaca



"Es un maestro tejedor procedente del distrito de Pitumarca, provincia de Canchas. Pitumarca tiene un clima frío, lo que propicia que sus pobladores requieran de prendas gruesas de lana. Esta necesidad ha hecho posible que desde tiempo antiguo se desarrolle una producción textil de fina calidad en la técnica del telar de cintura o callwa y en telar de cuatro estacas.

Además de poseer valiosos conocimientos para el teñido de las fibras de camélidos, los tejedores de Pitumarca se han especializado en la elaboración de motivos iconográficos que simbolizan su cosmovisión, a los cuales denominan pallay. Así, es habitual reconocer en Pitumarca y sus anexos comunales, diversas prendas tradicionales como llicllas, unkhuñas, ponchos, chullos, chuspas, t’uru wantuna (manta para cargar el barro) y otras, que presentan los diversos pallay conocidos como: ch’uru (concha), t’ata (padre), kinray t’ika (flor de la quebrada), ch’unchu (hombre de la selva), p’asña (muchacha), mula, espíritu (alma), kara (cuero), chili llama (llama negra). Asimismo, otros como: qucha (laguna), sirina (sirena), harpa (arpa), q’ara wiksa araña (barriga de cuero de araña), puma maki (mano de puma), anka (águila), palmay ramus (ramo de palma), t’ika (flor), taruka (venado), sillu llama (ezuña de llama), entre otros"

Av. San Marín 112, Pitumarca
Canchis – Cusco
Teléfono: 984681652
Correo electrónico: munaytikilla2@hotmail.com




Ruraq Maki 2011, del 8 al 18 de diciembre, de 9 am a 5:45 pm.
Organizado por el Museo Nacional de la Cultura Peruana.



Fuente:
Ruraq Maki. Hecho a mano. Exposición venta de arte popular tradicional. Ministerio de Cultura. Lima. 2011.

28/11/11

TERESA YAMUNAQUE BERMEJO EXPONDRÁ EN RURAQ MAKI, ENTRE EL 7 Y 18 DE DICIEMBRE 2011 (MUSEO DE LA NACIÓN, LIMA)




"Teresa Yamunaque Bermejo demuestra lo más importante de la alfarería milenaria tradicional del Peru. HERENCIA que iba a desparecer en los 1950 por ollas a aluminio y baldes de plástico.

La demanda de ollas para preparar la chicha salvó tal oficio hasta los 1982 cuando nuevamente la introducción de HORNOS/TORNOS en Chulucanas amenazó la ruina total de la alfareria norteña, ¡ peligro de extinción! Fue un fenómeno mundial. Nadie se preocupó por promover esta habilidad ( vease tomo Folk Pottery of Latin America 1978 por gertrud litto( coll.Pablo Macera). De la lectura se puede entender el énfasis en apreciar lo norteno como una totalidad cultural.

Así como los huacos del valle-alto Piura, los "potos" no pueden realizarse de otra manera que la tradicional: ¡ningún horno/torno puede lograr..el grosor de apenas 1 1/2Mm! de base redonda, con simetría perfecta…Transcurridos 3000 años, los alfareros -de Piura/Lambayeque- continúan hasta hoy tal herencia a pesar de aún no contar con el aprecio Nacional.

Tornear a mano, siendo el eje el brazo y torno=mano dando vueltas y vueltas los alfareros norteños continúan sin cambios alguno de técnica que estuvo en peligro de desparecer (por tornos mecanizados manejados con los pies) y la introducción de la semi-industrializacion: observada en Chulucanas, en 1982( CITE).

Teresa Yamunaqué sigue con delicadeza la producción de piezas y con suma habilidad diseña decoración propia. En silencio, por su carácter, sigue los pasos de antiguas técnicas. Los herederos de su linaje continúan con la tradición y presentan al mundo cultural el ENLACE MILENARIO a gusto y aprecio. Sus obras selectas se pueden apreciar en el Museo Nacional de la Cultura Peruana”

Gloria Joyce Supple
Promotora del rescate de técnicas Pre-Columbinas
en Ceramica Milenaria-Chulucanas 1966-1981



Esta nota de Gloria Joyce corresponde a un comentario publicado en este blog (F. M.)

19/11/11

Valiosa monografía de Kathlen Jácobo Orellana sobre Irma Poma Canchumani


IRMA POMA Y LOS MATES BURILADOS



A LOS ARTESANOS DE COCHAS
GRANDE Y SUS FAMILAIRES
QUE SE MOSTRARON MUY
AMABLES EN TODO MOMENTO.


“EL CASO NO ES QUEJARNOS, EL CASO ES LLEVAR SUGERENCIAS DE QUÉ PODEMOS HACER” . IRMA POMA


ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
CAPÍTULO 1
MATES BURILADOS – HISTORIA
1.1 Mates Prehispánicos

1.2 Mates Virreynales
1.3 Bajo Mantaro
1.4 Alto Mantaro
1.5 Década del 30'
1.6 Década del 50'
1.7 Década del 60'
1.8 Inicios del siglo XXI

CAPÍTULO 2
COMUNIDAD CAMPESINA DE COCHAS GRANDE
CAPÍTULO 3
IRMA POMA
3.1. Vida
3.2 Logros
3.2.1 Participación en el Klimaforum09
3.3 Los apus y los toros

CAPÍTULO 4
ELABORACIÓN DE MATES BURILADOS
4.1. Motivos
4.2. Herramientas
4.3. Fases
4.3.1. Selección de la materia prima adecuada al tema y al estilo de la
representación
4.3.2. Inspiración
4.3.3. Composición gráfica y narrativa
4.3.4. Acabado
4.3.4.1. Quemado natural
4.3.4.2. Fondo negro
4.3.4.3 Quemado con fondo blanco
4.4. Técnicas de decoración

CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA
ANEXO


INTRODUCCIÓN
Para contar historias no bastan los cuentos, las canciones y los poemas. Para graficar tradiciones, costumbres y creencias, también existen esos pequeños objetos elaborados en la piel de calabaza, conocidos como mates burilados.
Toda una tradición que ha formado artesanos de primera clase, años y años de trasmisión cultural que en esta oportunidad recae sobre Irma Poma, una de las máximas representantes de la región en cuanto a este arte, que nos abre las puertas de su casa para conocerla más de cerca. Humilde, sencilla, hospitalaria y muy alegre, Irma demuestra ser una fiel seguidora de las costumbres y valores de su pueblo.
Muy orgullosa de sus obras, Irma no escatima al hablar de logros. Logros por los que ha luchado, ha gozado y también ha sacrificado.
Más allá de un simple objeto decorativo, los mates de Irma cuentan historias, y son historias respaldadas, casi, casi todas crónicas. Más de mil mates elaborados y muchas ganas para seguir creando.


CAPÍTULO I
MATES BURILADOS – HISTORIA
El termino mate deriva del quechua mat/, que significa "plato de calabaza". El mate burilado representa las tradiciones, creencias y vida diaria de las comunidades andinas, en la que la calabaza es el soporte de esta expresión artística de gran belleza que data de tiempos prehispánicos y que hoy, gracias a la versatilidad de los artesanos, es la base de expresiones contemporáneas.

El mate burilado más antiguo que se conserva en el país data de 1848 y permanece en el Museo Nacional de la Cultura Peruana. Ésta representa cuatro escenas, entre ellas, la danza de las tijeras.


1.1 Mates Prehispánicos
Dos pequeñas calabazas grabadas de 3.500 años de antigüedad, descubiertas por el arqueólogo estadounidense Junius Bird1, en el complejo arqueológico Huaca Prieta - La Libertad, en 1946, demuestran que la práctica de hacer inscripciones en los mates data de tiempos preincaicos.

Culturas de la costa norte, como Mochica y Chimú, crearon mates con figuras geométricas de peces y aves. También en lugares como Huaura, Ancón, Pachacamac y la costa sur se ha descubierto mates de similares características. Los incas desarrollaron más la técnica y usaron intensivamente los mates como recipientes, instrumentos musicales y objetos ceremoniales. En la superficie, representaban actividades agrícolas y sociales que iban acompañadas de motives geométricos.
Su valor utilitario alcanzó culturas posteriores como Paracas, Nazca, Chancay y otras sociedades de la costa norte, donde los mates fueron burilados, pirograbados y pintados, sus motivos posiblemente siguieron patrones textiles. Asimismo, encontramos ejemplares de mates decorados con incrustaciones de conchaperla y piedras preciosas.
1.2 Mates Virreynales
La producción de mates burilados decayó sensiblemente durante la Colonia, las prohibiciones impuestas por el sistema colonial a las producciones artesanales afectaron en un primer momento la continuidad del trabajo en mate. Sin embargo, el considerar que éstos no poseían un contenido ideológico que hiciera peligrar al régimen español permitió su permanencia entre las manufacturas toleradas.
En el siglo XVIII el uso del mate resurge y se extiende, encontrándose incluso como parte de la vajilla doméstica en interiores pertenecientes a las altas clases sociales. Las formas más frecuentes fueron los azucareros que a diferencia de aquellos usados por los campesinos, caracterizados principalmente por no tener decoración, se encuentran
1Junius Bouton Bird (1907 - 1982) arqueólogo estadounidense que contribuyó al estudio de la Ecología, Climatología, y Arqueología precolombina. Ganó premios, entre ellos: The Viking Fund Medal for Archaeology (1956) y la Orden de "El sol de Perú" (1974).
engarzados en soportes y rebordes de plata repujada, algunos con base de madera y presentan un intrincado diseño ornamental mestizo de aves y flores, posiblemente de inspiración mudéjar2.
1.3 Bajo Mantaro
En la República, los diseños florales y los motivos arabescos van dejándose de lado gradualmente para dar paso a nuevos temas en respuesta a los cambios ideológicos y sociales propios de este período. Surgen las denominadas modalidades regionales, siendo las de mayor reconocimiento durante el siglo XIX las de los pueblos de Huanta, en Ayacucho; y de Mayocc y San Mateo, en Huancavelica (Bajo Mantaro); lugares que posiblemente iniciaron esta labor en el siglo XVIII.
Los mates de esta zona narran sucesos vivenciales, mayormente citadinos (corridas de toros, procesiones, danzas, etc.), en menor medida temas campesinos, e incluso históricos, convirtiéndose en testimonios gráficos de aquellos pueblos. Pero, también existen mates cuya decoración obedece a patrones artísticos europeos, quizás debido a una demanda de las clases medias acomodadas surgidas en este período.
1.4 Alto Mantaro
Hacia fines del siglo XIX y principios del XX se introdujeron los mates como objetos de uso doméstico en Huancayo. El primer punto de enlace se habría dado a través del comercio extendido hacia el Valle del Mantaro después de la Guerra con Chile. Otro factor importante fue la feria dominical de Huancayo, activo movimiento comercial que atrajo a los materos del Bajo Mantaro quienes se establecieron en la ciudad dando origen a nuevas propuestas iconográficas. Pronto, el trabajo de los mates se extendió en el valle, principalmente entre los campesinos de Cochas Grande y Cochas Chico desarrollando ambas zonas un estilo particular.

2Mudéjar: musulmán
1.5 Década del 30'
No se posee un registro del trabajo en mate en Junín correspondiente a los primeros años del siglo XX, periodo en que éstos empiezan a surgir, pero sí de algunos que fueron trabajados en la década del treinta. Aun cuando muchos de ellos mantienen ciertos patrones iconográficos del Bajo Mantaro, es posible distinguir con más claridad el trabajo en mate propio de Junín.
Los mates huancas, sean azucareros, platos o lapas se caracterizan por presentar escenas ligadas a la vida rural, principalmente festivas. Las figuras son de grandes dimensiones y ocupan todo el cuerpo del mate, en algunos casos están acompañadas por aves de gran tamaño rodeadas de ramas entrecruzadas. Éstas podrían ser elementos sobrevivientes de influencia ayacuchana. El contorno de las figuras ha sido burilado levemente y se puede observar el pirograbado característico de esta zona realizado con toques de sombreado al fuego –con maderos del quinhual- para resaltar ciertos detalles.
1.6 Década del 50'
La década del cincuenta es una época marcada por cambios sociales debidos a la aparición de la industria minera, activa desde 1902. Según la antropóloga Salas, la necesidad de fuerza de trabajo para dicho sector hizo que se produjera una quiebra en el sistema de producción y consumo campesinos. Además, la aparición en el mercado de objetos para uso doméstico de procedencia industrial hizo peligrar la producción de los artesanos quienes se vieron en la necesidad de dirigir sus trabajos hacia los consumidores urbanos.
En esta etapa se observa un mayor desarrollo del diseño iconográfico. Los temas campesinos presentan figuras de menor tamaño en relación a las trabajadas en las décadas anteriores. Las escenas están delineadas con más precisión y destreza. En muchos casos, los elementos decorativos representados han sido simplificados en formas geométricas, principalmente en las tapas de los azucareros y en la base de los platos. Algunos mates presentan diseños florales quemados con ácidos, lo que evidencia la reutilización de las calabazas provenientes del norte. Aparecen nuevas técnicas como el teñido con anilinas y el uso de cal para cubrir los fondos desbastados por el buril. Se trabaja el conocido “estilo Ayacucho” que imita la técnica del Bajo Mantaro.
1.7 Década del 60'
La década del 60’ marca una etapa de cambios para los artesanos. La llegada de voluntarios pertenecientes al Cuerpo de Paz, institución norteamericana que incentivó el ingreso de la producción artesanal en el mercado internacional, hizo que muchos de los materos cambiasen la temática y la técnica de sus trabajos con la esperanza de satisfacer al nuevo mercado. Aparecen los mates con formas escultóricas.
En este periodo el mate alcanza un pleno desarrollo iconográfico. Las figuras disminuyen considerablemente de tamaño ocupando todo el cuerpo del mate, no hay un solo espacio sin burilar. El abigarramiento de las figuras nos muestra detalles mínimos como en el caso de las que presentan procesiones patronales. Allí se pueden distinguir numerosas escenas que acompañan la fiesta: marcaciones de ganado, danzas, escenas agrícolas. La minuciosidad del trabajo permite una clara lectura visual de todo lo acontecido alrededor de una determinada actividad. Se trabajan temas nuevos, como los llamados “selva” en donde representan animales y plantas de ese lugar.
1.8 Inicios del siglo XXI
A finales de los noventa, la apertura de un taller de grabado contemporáneo en Lima congregó a miembros de importantes familias de artistas buriladores de mates del distrito de Cochas. Álex Ángeles, artista plástico, tuvo la idea original de establecer el parentesco entre las técnicas del grabado y las utilizadas en la confección de los mates, iniciativa plasmada en el taller creado por Frances Wu. El proyecto desarrollado por Juan Macha fue denominado Qonakuy3 y se diseñó inicialmente para trabajar con artesanos de diversas manifestaciones artísticas. No obstante, las similitudes entre el trabajo en mate y en grabado fueron determinantes en la decisión de dirigirlo a maestros materos. Allí se reunieron Delia Poma, Florencio Sanabria, Pedro Osores, Ciro Núñez y Reyna Núñez,
3 Qonakuy: “darse mutuamente”,
quienes compartieron sus conocimientos sobre técnicas tradicionales con el grabado sobre plancha de metal y serigrafía.
Actualmente, el mate burilado se trabaja en la costa norte e incluso en Lima. No obstante, es en el valle del Mantaro y, más concretamente, en las localidades de Cochas Grande y Cochas Chico, donde se produce los mates burilados de mayor fama y reconocida calidad. A las creaciones tradicionales, se ha sumado una creciente producción de mates burilados creados con la expresa intención de ser vendidos como recuerdos para los turistas. Estos suelen llevar motives de fácil asociación con el Perú, como las líneas de Nazca o incluso figuras de origen extranjero, como personajes de dibujos animados.


CAPÍTULO II
COMUNIDAD CAMPESINA DE COCHAS GRANDE
Conocida como la Cuna de los Mates Burilados, la Comunidad Campesina de Cochas Grande, es curiosamente más pequeña que Cochas Chico. Al igual que los anteriores pueblos, está ubicada en la margen izquierda del río Mantaro.

Ubicado a una altitud de 3 600 msm, el lugar tiene un marcado carácter de "aventura", ya que sus recorridos por zonas de extraordinaria belleza natural requieren de un mayor esfuerzo físico por parte de los visitantes, entre ellos el Bosque Dorado4.

4Se le llama bosque dorado por el efecto del sol sobre los árboles. Éste está formado por 30 hectáreas de árboles de quinuales (típicos de las zonas altoandinas del Perú) y alisos.
UBICACIÓN:
Provincia: HUANCAYO
Distrito: EL TAMBO
Altitud: 3 355 msm
Distancia: 11 Km. De Huancayo

Cochas Grande y Cochas Chico, como importantes centres de producción de mates burilados, reciben muchos visitantes que acuden a adquirir estas obras directamente en los talleres.

La mayoría de los mates que se producen allí son tradicionales y obras únicas, que llevan estampada la firma del autor y la fecha de su creación. Los artesanos también ofrecen sus obras en la feria dominical de Huancayo y en otros campos feriales y comercios. Además, atienden pedidos del exterior. En los últimos años, se ha desarrollado también el comercio a través de Internet.

En Lima, el Museo Nacional de la Cultura Peruana y la Sala de Arte Tradicional Peruano "Joaquin Lopez Antay", del Congreso de la República, tienen interesantes colecciones de mates burilados de cochas que valen la pena conocer.
Cochas Grande es, desde principios del siglo XX, un prolífico emporio de artistas dedicados al burilado del mate. De esta cantera es la familia Poma, dedicada desde hace décadas a la custodia de la memoria colectiva huancaína. El matrimonio Agustín Poma y Angélica Canchumani burila, con estilo propio, secuencias de imágenes que se leen en espiral, girando lentamente la pieza y en las que los personajes con sus vestimentas y gestos cuentan usos y costumbres. Los Poma han recreado en sus narraciones visuales costumbres tan interesantes como la construcción de una casa, las faenas agrícolas y sus rituales, el matrimonio, los usos de un sepelio, la ‘limpia’ con el cuy, las prácticas textiles, el nacimiento del niño, la enfermedad y su cura por la ‘curiosa’ del campo, entre otras muchas. Irma Poma Canchumani tuvo así, desde muy niña, cercanía con el burilado. Su curiosidad la condujo a sus propias investigaciones y, manteniendo el estilo heredado, ha profundizado en el relato.

CAPÍTULO III
IRMA POMA
VIDA
Miembro de la famosa familia Poma. Irma Luz Poma Canchumani es una de las buriladoras más talentosas de la región central. Su arte la ha llevado a recorrer distintos lugares. Su curiosidad la condujo a proponer investigaciones en torno al mate y el burilado, pero siempre manteniendo el estilo heredado por la familia.
Irma Luz Poma Canchumani nació en 1969. Hija de Agustín Poma Osores y Angélica Canchumani Ricse, burileros reconocidos, es la única mujer de cinco hermanos. Aprendió a burilar desde muy pequeña, gracias a la enseñanza de sus padres. A los ocho años empezó a dibujar, fue, sin embargo a los 14 años, a partir de ganar un premio, que empieza asumir con más responsabilidad esta tarea.
Estudio en la escuelita N° 30312 de Cochas Grande y realizó sus estudios secundarios en el colegio la Asunción de Palián. Se presentó a la universidad y al no ingresar optó por dedicarse a la artesanía. Viajo a lima por una corta temporada para “ver cómo es la vida”, pero decidió regresar al poco tiempo.
Terminó Farmacia en el Instituto Franklin Roosevelt. Trabajó 3 o 4 años como farmacéutica, pero fue su instinto de artesana la que finalmente la convenció de hacer lo que más le gustaba.
Empezó a trabajar, como la mayoría de sus paisanos, haciendo mates burilados; sin embargo, a diferencias de esos muchos, Irma, decidió buscar algo más. “Mi trabajo es tipo cronista”, refiere. Ella prefiere investigar y conversar con las personas ancianas de cada lugar que visita. Hace diseños finos y diferentes y cuenta historias que rescatan los valores y costumbres de su tierra.
Vive en una casa de dos pisos hecha de abobe, mas no se avergüenza de nada, es más, su idea es conservar su estilo de vida y de modo muy tajante asegura que “no va a cambiar”.
Se muestra muy orgullosa de su trabajo. “Hacer mates burilados para mí, es mostrar mis vivencias, mi vida y mi privacidad”. Lamentablemente ser artista, en nuestro país es un oficio que no resulta muy rentable para muchos. Irma es una mujer segura y decidida pero que sin embargo sueña con un mayor apoyo a los artesanos. “Sería feliz si esto me diera de comer”.
El trabajo de Irma Poma es único. Sus mates pueden costar desde s/.500.00 nuevos soles hasta $2000 dólares. Sólo uno de sus mates puede llevar meses de elaboración. Previo a ello, la autora debe hacer todo un trabajo de investigación, pues asegura que sus mates no son como cualquiera, estos sí tienen historia.
Dentro de su colección, Irma, tiene un mate burilado de Don quijote de la mancha, para elaborarlo, tuvo que leer el libro de Cervantes, por lo menos cinco veces. Otro refleja los ocho pisos altitudinales de nuestro país, y un tercero habla del cuidado de la Pachamama.
Asegura no recordar cuántos mates ha hecho, “deben ser miles”, refiere. Y tiene razón.
A pesar del trabajo de artesana, Irma no olvida lo aprendido en el Instituto. Al trabajar con las hierbas naturales, influencia de su madre naturista, y al ser ella farmacéutica, desea hacer un jardín con las plantas en peligro de extinción de la zona. Un proyecto de conservación de especies. Le encanta vivir de forma natural y saludable y espera con ánimos que las personas entiendan ese mensaje.
Tiene un pequeño huerto en su hogar y cuida a sus plantas a base de abono natural. Vende papas, pero señala que no lo hace en Huancayo, asegura que su mercado está en Lima. “La gente no sabe que las papas que tiene heridas o se ven maltratadas son las más saludables”, señala. Es persona de mente abierta pero firme en sus convicciones. No se muestra en contra del avance de la tecnología pero es una fiel conservadora de nuestro planeta.
Hizo un mate sobre la vida de sus abuelos, el tema de la papa, el agua, la pachamama y el cambio climático, y recientemente “El Apu y los Toros”.
LOGROS
Gracias a sus mates además de conocer muchos países (Panamá, Inglaterra, a Dinamarca y Bolivia), Irma Poma ganó varios concursos. Entre ellos el concurso organizado por el Ministerio de Educación y el Museo de la Nación a propósito del cuatricentenario de la obra Don Quijote de la Mancha, resumiéndolos la obra de Cervantes en 38 hermosas escenas que le valieron el primer lugar en el 2005.
El 11 de diciembre del 2003 se realizo la premiación del XII Premio Nacional Inti Raymi de Arte Popular en el Museo Manos Peruanas de Miraflores en una noche que vio premios otorgados a artesanos de Pucallpa, Ayacucho y Huancayo. La ceremonia tuvo lugar en el patio central del museo y fue presidida por los directores de Inti Raymi y Raymisa SA, la Dirección del Museo Manos Peruanas y los miembros del jurado.
El tercer premio de US$ 500.00 fue otorgado a la Srta. Irma Luz Poma Canchumani de Huancayo por un mate burilado excepcional, titulado 'Cultura Campesina' que cuenta los acontecimientos de su pueblo durante un año.
Participación en el Klimaforum09
El Klimaforum09, uno de los eventos más grandes acerca del clima en Copenhague, es la conferencia de las personas por el clima y el equivalente social y civil de la XV Conferencia sobre Cambio Climático (COP 15). Esta conferencia tiene más de 10 mil visitantes diarios, participantes de 100 países de Asia, África, América Latina y Oceanía, y se realiza del 7 al 18 de diciembre.
La idea central del Klimaforum09 es crear un espacio abierto donde las personas, los movimientos y las organizaciones planteen soluciones constructivas para la crisis del clima. Gracias al apoyo del grupo Insight ellos expondrán diversos videos participativos, hechos por ellos mismos.
Irma Poma, llegó a Copenhague para expresar su preocupación por el cambio climático y sobre todo "para armonizar al mundo entero, para cuidar y curar a la Madre Tierra". Para ella estos videos permiten "ver la realidad, cómo nosotros vivimos en nuestro pueblo y cómo el cambio climático nos está afectando". En este foro, Irma, contó acerca de los problemas de las comunidades andinas debido al cambio climático. Habló acerca de la incidencia del cambio climático en su comunidad. "Cochas significa laguna en quechua. Paradójicamente, Cochas Grande ya no tiene laguna. Los puquiales se están secando, por lo que la misma población se está peleando por agua". Asimismo, expresó su preocupación por el cambio de estaciones del año a raíz de cambio climático, sobre todo para la época de las cosechas. "Ya no llueve, hay vientos fuertes, el sol te hace daño en la piel, aparecen enfermedades que nunca hemos visto", manifestó.
Para el Klimaforum09 las soluciones al cambio climático están en las mismas personas y en sociedades que se desarrollan sosteniblemente, por ello en esta conferencia buscan promover y discutir soluciones verdaderas, renovables y ecológicamente sostenibles.
LOS APUS Y LOS TOROS
El mate burilado de Irma Poma cuenta en 99 viñetas la historia de Hortensia y Jacinto quienes a través de una historia de amor nos guían en un recorrido por fiestas, bailes, ritos y otras tradiciones andinas alrededor de los apus, los animales y la coca. Estas viñetas originales han sido pasadas al papel y animadas con estilo rustico preservando el pulso de la creadora y animando a la lectura de la narración en viñetas espirales y ascendentes de todo mate burilado. Así, este video quiere difundir el valor del mate burilado como artesanía que expresa gráficamente una concepción del tiempo -y por lo tanto una visión del universo- diferente a la occidental, que es enriquecedora.
La historia de Hortensia y Jacinto muestra la naturaleza humana, a veces agresiva, pero también reconciliadora y agradecida. Hortensia, Jacinto y su familia se funden con la naturaleza en una interacción constante con los animales, las plantas, la tierra y el agua, que no es sólo física sino también espiritual. Esta relación hombre-entorno se les hace fiesta y acaba predominando la armonía y el respeto mutuo. Hortensia y Jacinto son cualquier hombre o mujer del campo que -coherentes con sus creencias-no rompen el arcano de la naturaleza y más bien se adentran en sus misterios, respetando sus leyes, muy conscientes de que el mundo que les ha sido dado para su cuidado no les pertenece.

CAPÍTULO IV
ELABORACIÓN DE MATES BURILADOS
MOTIVOS
La lectura de los motives de los mates burilados se hace en forma circular y de abajo hacia arriba. Como si se tratara de un comic, cada imagen guarda relación con la anterior, contando una historia quo finaliza con la imagen que esta tallada sobre la tapa. En muchos mates modernos, sobre todo los dirigidos a turistas y gente no iniciada en el arte, se ha incorporado inscripciones o números para facilitar su comprensión. Los mates tradicionales representan escenas de la vida cotidiana, como siembras, cosechas, bailes, mitos, tradiciones y festividades religiosas. Son, en su mayoría, piezas decorativas. En los últimos años, se ha incrementado notablemente la creación de mates con fines utilitarios, como saleros, azucareros, candelabros y hasta instrumentos musicales como maracas.

HERRAMIENTAS
El buril, principal herramienta del artesano, es un palillo de quinual con un clavo de acero, cuya punta (fina o gruesa) es de forma triangular. Para dibujar fondos son indispensables también el vaciador o gubia (formón de mediacaña). La de tipo piano se usa para desbastar amplias zonas y la de tipo curvo, para el contorno de los diseños. Con el Ilimpi, cuchara de forma curva, se extrae el contenido de los mates. El cuchuro, hoja delgada de acero, facilita el corte de las lapas de los mates, o también se usa para dividir el mate en dos. El cuchillo común ayuda a igualar los bordes y las lijas se usan para pulirlos. Para la técnica del quemado, se emplea con tizón de quinual o eucalipto. Algunos artesanos han incorporado herramientas modernas, como el esmeril, el pirograbador y el soplete.
La materialización física del burilado de Mates se resume en la producción manual de imágenes en relieve, sobre la superficie llana y esférica de una calabaza. El burilado se trata de un dibujo, cuyas líneas quedan talladas en la piel de la calabaza en forma indeleble.
La actual técnica de producir incisiones es la misma empleada en la producción de mates Pre-hispánicos; hasta la fecha ningún instrumento nuevo, ni nuevas procesos dan mejores resultados que la simple acción manual.
FASES
Para comprender claramente cómo se burila un Mate debemos tener en cuenta las siguientes fases:
1. Selección de la materia prima adecuada al tema y al estilo de la representación. La calabaza silvestre no es un recurso existente en la Sierra del país. Procede de los valles costeños del Norte peruano como Chira (Ica), Chiclayo y Trujillo. Son traídas regularmente por comerciantes costeños, a quienes los grandes comerciantes de Mates de Cochas han comprometido con anticipación mediante el adelanto de dinero en efectivo. -independientemente de la escasez o abundancia de la materia prima, los buriladores tienen una capacidad de selección muy fina, denominándolas según sus formas principales como:

Lapa. Aquellas formas de base ancha como plato.
Huiro. Las de configuración oval Alargada.
Puro. Las de gran volumen circular.
Otras denominaciones derivan de las combinaciones de las formas básicas del tamaño que pueden ser: Pequeño (hasta los 10 cm. de alto), Medianos (hasta los 25 cm.) y Grandes (a partir de los 25 cm.).

La selección de la materia prima concede un rol especial a los colores y a la textura de la piel de la calabaza. Los mates claros se utilizan para darles un acabado con fondo negro. Los de piel obscura se utilizan para el acabado quemado natural o en fono blanco. Los artesanos clasifican muy rápidamente la materia prima según las posibilidades temáticas y estilísticas que esta ofrece, por ejemplo: un Mate oscuro picado nunca se utiliza para un burilado decorativo fino, para ello se prefiere las calabazas de mejor calidad.

2. Inspiración.
Una vez seleccionada la materia prima al artesano procede inmediatamente al burilado, cuando se trata de mates corrientes lo hace de memoria y no tiene mucho que pensar. En el caso de los mates finos el proceso de inspiración es más complejo y largo, va recordando las diversas experiencias, costumbres y tradiciones culturales de la vida cotidiana del campo; puede ocurrir que algún detalle no esté claro, entonces consulta a los ancianos del pueblo que narran tristemente las costumbres que se van olvidando con el paso del tiempo. El artista se inspira en la realidad de su pueblo, en su vida familiar, en las costumbres, folclor, ganadería, agricultura y hasta en la medicina natural.

3. Composición gráfica y narrativa. Otro aspecto de la ejecución del burlado es la distribución de las imágenes que componen un tema en la superficie circular del mapa. El artesano abraza la calabaza, y con un lápiz va trazando los diseños que va a trabajar. Comienza desde abajo, y girando manualmente el mate hacia la derecha va trazando esquemáticamente, según la inspiración que va a plasmar en el mate. Cuando la superficie de la calabaza está totalmente proyectada se inicia el proceso del burilado, utilizando el "buril".

4. Acabado. Concluido el burilado, el mate puede ser expuesto a la fase que los artesanos denominan acabado; en la fase final del proceso técnico del mate, excepto en el caso de los mates de color (que se tiñen antes de ser burilados), los artistas culminan sus obras mediante 3 procesos:
Quemado natural. Es la técnica "huanca" porque tiene su origen en la primera generación de buriladores; consiste en pintar o colorear las figura del mate; en efecto, los artesanos dan tonalidades de diversos colores, para lo que utilizan un palito incandescente que quinual, sobre el que soplan en dirección de los dibujos burilados en el mate, los colores resultan dependiendo de la intensidad y tiempo del calor.
Fondo negro. Consiste en impregnar una mezcla grasa y hollín (ceniza) a las líneas que han sido buriladas, esto se realiza untando con las manos toda la superficie del mate, hasta que quede totalmente negro, luego se lava y se deja secar. El fondo negro es un acabado sencillo y se le atribuye la denominación "ayacuchana", esto lo aprendieron los primeros materos, es un acabado permanente e indeleble.
Quemado con fondo blanco. Es otra técnica, que consiste en cubrir los espacios burilados con talco, cal o yeso. Tiene la desventaja que estas materias blancas se caen con el tiempo, es por eso que actualmente se utiliza pintura blanca lavable.
TECNICAS DE DECORACION
Además de los tres procesos de acabado, existen diversas técnicas para decorar los mates, por ejemplo: la técnica del teñido. Consiste en sumergir el mate sobre un recipiente con anilina verde o guinda disuelta en agua caliente. Cuando el mate adquiere el color, se enjuaga y se seca a la intemperie. Luego, se burila y se tiñe las imágenes con pintura blanca. Su aspecto se asemeja al de fondo negro. Entre los mates de creación reciente, destacan los llamados primavera", que poseen diferentes colores. En estos, las figuras previamente buriladas son delineadas con pintura blanca y pintadas con tempera de colores. Al final, para que tengan brillo, reciben una capa de cera o barniz.

CONCLUSIONES

1. Un mate burilado es una historia redonda. En él los artesanos de Cochas, comunidad cercana a Huancayo, registran los acontecimientos que pertenecen a la memoria colectiva de ese pueblo.
2. La trascendencia del mate burilado es evidente en el transcurso de la historia peruana, conservándose ante cualquier circunstancia el mismo método de elaboración, salvo por algunas innovaciones.
3. El mate burilado no solo sirve como objeto decorativo, su utilidad es variada (saleros, azucareros, joyeros, etc.)
4. Las localidades de Cochas Grande y Cochas Chico son las localidades en donde se produce los mates burilados de mayor fama y reconocimiento global.
5. Irma Poma es una de las máximas representantes del mate burilado, con premios y participaciones a nivel mundial.
6. El trabajo de Irma Poma se caracteriza por reflejar hechos reales y verificados por las investigaciones que realiza, diferenciándose como una cronista artesana.
7. Los mates cuentan historias que se descifran por escenas, muchas de ellas enumeradas y que se leen de abajo para arriba.